viernes, 4 de noviembre de 2016

Solomillos de cerdo con salsa de cebolla confitada.

 



Ni más, ni menos. Me encanta, cruda, frita, asada, pochada, encurtida, me da igual. En todas sus formas y colores. Cebolla, así arrancan todos mis platos favoritos. Y si le añadimos un poco de ajo y Ron (este me gusta más en su versión cubata). Ya es la bomba.



INGREDIENTES
2 solomillos de cerdo.
4 cebollas grandes.
3 dientes de ajo.
20 gr de aove.
Un vaso de Ron.
El mismo de vino blanco.
El mismo de agua.
Sal y pimienta.
Huevo, harina y aceite para freír.



Al lio

            Comenzamos con lo más tiempo lleva, la cebolla. La picamos en juliana un poco de sal para que sude y la ponemos a confitar con el aove a fuego medio.


 Mientras tanto vamos cortando el solomillo en medallones no muy gruesos. Salpimentamos, rebozamos y los freímos con el aceite bien caliente para que no se hagan demasiado por dentro.




La cebolla ira cogiendo el color característico. Cuando ya estén algunos trozos demasiado oscuros subimos un poco el fuego y añadimos los ajos picaditos.
            Un par de minutos después ponemos el ron, dejamos que reduzca.
            Una vez que reduzca, ponemos el vino banco y lo mismo.
            Y por último el agua. Ahora depende de los gustos de cada uno. Yo en este caso lo he pasado con la batidora. Pero lo puedes dejar tal cual.
            Ya solo queda meter los medallones rebozados y mantener al fuego cinco minutos.
A comer
Con unas patatas fritas o con un poco de arroz.  Si a las patatas fritas se añades una manzana salteada, no fallaras.







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